Clave. El tema que se plantea es si hay una reforma tributaria administrativa encubierta a través de la evolución de la BPC o si se trata de recaudación extraordinaria que se revertirá a futuro.
HORACIO BAFICO / GUSTAVO MICHELIN
Desde que se aprobó la reforma tributaria el porcentaje por el cual se actualizan las franjas del IRPF al trabajo aumentó menos que el incremento de los salarios. Debido a ello cada vez más gente tiene que pagar este impuesto, lo que determinó un crecimiento importante de la recaudación. El tema que se plantea es si hay una reforma tributaria administrativa encubierta a través de la evolución de la Base de Prestaciones y Contribuciones (BPC) o si se trata de recaudación extraordinaria que se deberá revertir en el futuro.
En los dos últimos ejercicios del impuesto (2010 y 2011) se comprobó un fuerte crecimiento de la economía, el empleo y los salarios. En esos dos años se observa un aumento de la BPC del 14,5% mientras que el aumento del salario promedio de la economía fue de 24,0%.
Por lo tanto hay gente que en 2009 no pagaba el impuesto pero, por la diferencia entre los ajustes, supera en la actualidad las 7 BPC promedio mensual (mínimo no imponible) y pasa a tener la obligación de pagar el tributo. Al mismo tiempo, muchos de quienes estaban aportando ven que su base contributiva año a año se incrementa y pasan a aportar por un tramo superior, por lo que deben pagar un porcentaje mayor de sus ingresos por este impuesto.
Todavía no se dispone del procesamiento de las declaraciones juradas del 2011 puesto que el plazo para presentarlas recién terminó. De todas formas, el anuncio de la DGI es que se recibieron en total aproximadamente 175.000 declaraciones juradas (IRPF en sus dos categorías y el IASS), nivel que sorprendió a los responsables del organismo recaudador porque se esperaba una cifra 15% inferior. Para tomar como referencia del avance de este impuesto sobre mayor parte de la población se puede comparar con las aproximadamente 110.000 declaraciones juradas recibidas en 2010.
La historia en 2011 debe haber sido similar a la del año anterior ya que el desfasaje entre la BPC y el salario medio terminó siendo similar. Una forma de corroborar lo que aconteció, hasta tanto se procese la información de las declaraciones juradas, es analizar la evolución de los trabajadores dependientes afiliados al BPS. Este grupo es representativo de la recaudación total de este impuesto pues genera más del 85% de lo recaudado.
En primer lugar se puede dividir a los contribuyentes al BPS por el nivel de ingresos. Esto no considera el empleo múltiple pero igual presenta una evolución elocuente. Las personas que ganan menos de 7 BPC pasaron de representar el 64% del total de empleados cotizantes al BPC en el 2009 a un 59% en el 2011. En el primer año completo de aplicación del impuesto (2008) el porcentaje de sueldos bajos no alcanzados por el impuesto fue del 69%.
En 2011 el total de cotizantes al BPS aumentó 5%. Sin embargo la diferente evolución de la BPC y los salarios determina que las personas con salarios menores a 7 BPC se mantuvieron relativamente estables (solo un 0,3% de crecimiento) mientras que en otros tramos de ingresos aumentaron entre 13% y 15%.
La información del BPS permite analizar por separado lo que está sucediendo en los empleos del sector público y lo que pasa en las empresas privadas. En el caso del empleo en el sector privado, la desagregación entre trabajadores que perciben menos de 7 BPC mensuales y los que están por encima es fuerte. Mientras que los cotizantes que no llegan al mínimo contributivo del impuesto aumentaron solo 1,2% en el año, los que ganan más de 7 y hasta 10 BPC lo hicieron un 18,6%, los que están entre 11 y 30 BPC 17,9% y los que reciben más de 30 BPC un 15,0%.
En el sector público el comportamiento es similar, incluso el tramo de remuneraciones inferiores retrocede en número de contribuyentes. El siguiente tramo incluso apenas aumenta 1,5%. Los aumentos de funcionarios y contribuyentes con sueldos superiores fueron mayores, entre 11 y 30 BPC se observa una tasa del 7,2% y para más de 30 BPC el incremento fue del 13,9%.
La política de ingresos en los dos últimos años procuró que en el momento favorable del ciclo económico se concretara un aumento de salarios, con un especial interés en que se eleven los niveles más bajos de la escala salarial. Por su parte la BPC, que se utiliza entre otras cosas para fijar las franjas del impuesto, siguió un comportamiento más parecido a cómo lo hace el índice de precios al consumidor.
Es una evolución que se repetirá en el 2012 ya que la BPC ajustó un 8% y se espera que los salarios aumenten por encima de esta variación. En los siete primeros meses del año aumentaron en promedio 13% por lo que se puede esperar un nuevo desfase del orden del 4%. Esta evolución da lugar al interrogante planteado al inicio de la nota sobre si se trata de una reforma tributaria encubierta o responde a un fenómeno extraordinario.
La cifra
7 BPC
Es el máximo no imponible a partir del cual los contribuyentes deben pagar Impuesto a la Renta de las Personas Físicas.