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Hubo el doble de subsidiados por el seguro de enfermedad que en 2010

21 Sep

El gasto creció 16% el el último año; cantidad de beneficiarios se frenó

subsidio por enfermedad

El año pasado la cantidad de subsidios por enfermedad que otorga el Banco de Previsión Social (BPS) se mantuvo prácticamente igual a la de 2013. Sí se percibió un aumento del gasto total destinado a esta prestación, de acuerdo a los datos que se desprenden del Boletín Estadístico 2015 de esta institución. Desde una perspectiva de más largo plazo, el número de beneficiarios se duplicó durante los últimos cuatro años. El BPS realiza controles periódicos para evitar abusos por parte de los trabajadores certificados y a partir de hoy los duplicará.

Mientras que en 2013 los subsidios habían sido unos 411.600, un año después ese número había crecido un magro 1%, hasta llegar a unos 416.300. En 2010, los subsidios por enfermedad habían sido 223.649.

Por el lado del dinero destinado, en tanto, en 2014 se llegó a $ 3.500 millones en valores corrientes –el equivalente a US$ 181,9 millones de 2014– frente a los $ 2.800 millones pagados en los 12 meses anteriores. Si a esa variación se descuenta la inflación, se trata de un aumento de 15,8% interanual a precios constantes.

Duración. El BPS cubre al trabajador hasta un año por enfermedad, con una prórroga máxima de un año, o dos años alternados dentro de los últimos cuatro por la misma enfermedad.

Requisito. Pueden cobrarlo los trabajadores que hayan cotizado 75 jornales o tres meses en el año inmediato anterior a la enfermedad.

El año 2010 marcó un antes y un después en el terreno de las certificaciones laborales. Ese año se implantó el Sistema Nacional de Certificación Laboral, con el objetivo de generar un procedimiento que permitiera que el trabajador probara su enfermedad de manera más fácil y efectiva, explicó Rosario Oiz, directora del BPS. El hecho de que el procedimiento se volviera automático –el trabajador ya no tiene que dirigirse al BPS sino que su centro médico envía la información a la institución–, agregó, hacía esperar que la cantidad de trabajadores que apelaban a este beneficio trepara.

A esto se sumó durante el periodo pasado una norma que aumentó los topes de cobertura del subsidio por enfermedad, al mismo tiempo que se empezaron a tener en cuenta todas las remuneraciones del trabajador para determinar el monto que le corresponde de subsidio. En promedio, el año pasado el subsidio por enfermedad llegó a $ 8.362.

Todo esto sucedió, además, en años de expansión de la población económicamente activa, por una parte, y de tasa de desempleo en sus mínimos históricos, expresó Oiz, y añadió que ahora se llegó a una meseta.

Cómo fiscalizar

Con el nuevo sistema, el BPS se enfrentó al desafío de cómo fiscalizar si los subsidios estaban siendo entregados de manera correcta. «Para saber, no ya si el volumen de las certificaciones está bien que haya aumentado –porque en realidad tenía que aumentar–, pero sí para controlar que no se abusara del sistema», explicó Oiz.

Para esto, el organismo trazó desde que entró a regir el nuevo sistema en 2010 una estrategia para fiscalizar las certificaciones que terminan convirtiéndose en prestaciones.

De manera mensual, el BPS identifica un grupo de personas que está recibiendo la prestación en ese momento de fiscalización. Para esto, se toman en cuenta de manera especial las certificaciones más largas, explicó la directora. Por una parte, a algunos trabajadores –tanto en Montevideo como en el interior– se les inspecciona su historia clínica.

La otra herramienta de fiscalización –aplicada a personas que hace mucho tiempo que están certificadas por enfermedades, que no parecen requerir de tanto reposo– implica la convocatoria del trabajador a una junta médica en el BPS. Si no acude la primera vez que se lo cita, se lo vuelve a convocar, y si tampoco concurre a esa segunda instancia por razones que no puede justificar, de forma automática se le suspende el pago de la prestación.

El BPS aplica estos controles a poco más de mil personas por mes. Los números muestran, dijo Oiz, que de este total alrededor de 20% está percibiendo el subsidio de manera injustificada y debería volver a su puesto de trabajo.

A partir de hoy aumentará la cantidad de controles, que pasarán a ser más de 2.000 por mes. «Casi duplicamos el volumen de trabajo», indicó Oiz. La directora del BPS sostuvo que «se gasta una cifra importante (en el subsidio por enfermedad). Lo que no compartimos es que todo eso se gaste porque la gente abusa».

En 2014 las autoridades del BPS tuvieron discrepancias respecto a este punto. La representante de las empresas en el directorio del BPS, Elvira Domínguez, había sostenido en setiembre del año pasado que el organismo perdía US$ 5 millones por mes debido a certificaciones falsas presentadas por trabajadores que no padecían la enfermedad que alegaban. En ese momento, el presidente del BPS, Heber Galli, salió a negar estas afirmaciones.

Evitando las situaciones indebidas

En los últimos meses, el BPS ha empezado a analizar dos aspectos. Por una parte, si hay trabajadores que con cierta periodicidad se certifican «por alguna enfermedad que no amerite que todos los meses tenga tantos días de licencia», explicó Oiz. Algunas de estas situaciones se han detectado, agregó, y en estos casos se recurre a una junta médica. Además, se empezó a monitorear si hay médicos con una «cantidad inusual» de certificaciones.

Asimismo, el BPS está estudiando otras opciones con el objetivo de mejorar la fiscalización. Por este motivo, considera cuál sería la muestra estadísticamente representativa a alcanzar para controlar de manera más eficiente si las personas certificadas están actuando de buena fe.

http://www.elobservador.com.uy/hubo-el-doble-subsidiados-el-seguro-enfermedad-que-2010-n679131

 
1 comentario

Publicado por en 21 septiembre, 2015 en Comisión Prensa y Propaganda

 

Una respuesta a “Hubo el doble de subsidiados por el seguro de enfermedad que en 2010

 
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