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Carta abierta al presidente de la República

18 Mar

ESCRIBE MARTÍN PEREIRA

Nunca planteamos desde nuestras filas la cuarentena obligatoria ni la proponemos ahora, pero tienes que mover esas perillas por la salud, pensando en la economía de los que menos tienen

Escribe Martín Pereira

Me permito la confianza que los intercambios que hemos tenido a través de COFE y el PIT-CNT me dio, siempre las reuniones fueron en buenos términos y sin grandes formalidades, hablando francamente y con confianza lo que cada uno, desde su punto de vista y en defensa de nuestras propuestas e ideas. En la última conversación que tuvimos, acordando trabajar sobre compras públicas para generar empleo, principal preocupación que tenemos desde el PIT-CNT.

Venimos en un avance brutal del coronavirus y las perillas están casi todas abiertas, en esa falsa oposición que se ha generado entre salud y economía, porque sin salud no hay posibilidad que la economía crezca, pero sin una economía presente no hay sistema de salud que avance contra la pandemia.

Durante el año 2020, el deterioro en materia laboral ha sido enorme, con miles de compañeros y compañeras en seguro de paro, muchos ya saben que no vuelven a su trabajo; ollas populares sin apoyo estatal real, con políticas de apoyo que no llegan, con programas de incentivos que son un ejercicio, pero que no bajan al territorio y a la gente.

Políticas que se anuncian para los grandes medios, pero que en la realidad no generan cambios, ni aterriza de la manera que deben llegar a la gente.

Como ejemplo simplemente, el anunció de un subsidio a los alquileres que desde todos los ámbitos saludamos como positivo, pero que en el primer año sólo 67.000 dólares fue lo que se destinó para este subsidio. ¿Porque? Porque los requerimientos para acceder eran inalcanzables para los que realmente necesitaban alcanzar.

¿No será bueno rediseñarlo?

El 2 de marzo, leíste un extensísimo informe al parlamento de todo lo actuado en tu primer año de gobierno, pero olvidaste mencionar, y permitime nuevamente el atrevimiento, que a pesar de todo eso, si no fuera gracias a la solidaridad de sindicatos, organizaciones y personas anónimas, habría más de 300.000 personas pasando hambre en el Uruguay.

Hambre de verdad.

Hambre con cara de mujer, con cara de niño/a, con cara de laburante, que ante un estado ausente recurre a la solidaridad de ollas populares del club del barrio, de la canasta que el sindicato logra armar entre los trabajadores y trabajadoras o de las acciones solidarias de las fábricas que organizan para no dejar a “nadie tirado”.

Detrás de los números fríos hay familias que hoy viven mucho peor que hace un año y eso no puede suceder en un país como el nuestro. El gobierno debe actuar con audacia, que no recorte, ni ajuste con los más vulnerados y no achicar el Estado ni ajustar en servicio ni calidad Estatal, sino todo lo contrario.

Te pongo un ejemplo, ASSE tiene 90.000 usuarios nuevos y menor presupuesto que el que tenía, que salud vamos a brindar, ¿una para pobres y otra para ricos?

El camino para salir de la crisis actual pasa indefectiblemente por un Estado fuerte y presente, que adopte medidas: invirtiendo en obra pública que debe ejecutarse rápidamente, generando trabajo, desarrollando la industria a través de distintas herramientas, como las compras públicas en función del desarrollo de proveedores e industriales nacionales que generen trabajo de calidad, y que se apunte directamente a fomentar el cuidado y la defensa de la mano de obra y el empleo de calidad.

Las deudas sociales son mucho más graves que las deudas económicas. No se puede especular con el hambre y la necesidad de la gente porque lo que pase este año, va a marcar a una generación entera.

Hay dos propuestas que se hicieron desde el PIT-CNT:

1) RENTA BÁSICA, que alcanzaría a unas 320 mil personas que están por fuera de la seguridad social y perdieron su ingreso por la emergencia sanitaria, económica y social a raíz de la pandemia de Covid-19.

2) CANASTA DE SERVICIOS PÚBLICOS, que atienda a la población que no está teniendo ingresos, que subsidie en parte el consumo de UTE, OSE, internet y una garrafa que les permita no sufrir un impacto peor.

Ambas iniciativas con el visto bueno de la oposición y hasta se propuso por parte de los partidos que integran la coalición políticas similares.

En la arena política tenés la oportunidad de demostrar que no pensás que las gestiones son victoria de uno u otro, sino que ganamos todos y todas porque se va a permitir que realmente el #QuedateEnCasa sea posible para todos los uruguayos.

No se le puede pedir al jornalero, al feriante, al changador, al que vive con la diaria “quédate en casa”, si no se le otorga un ingreso mínimo aceptable para poder sostener el impacto de una olla vacía.

Para el que se le llueve el techo y que ve venir el frío del invierno, ese que penetra hasta los huesos, es imposible quedarse en casa sin ingresos.

Quien no tiene nada, el #QuedateEnCasa es una condena.

La Ministra de Economía aseguró que en Uruguay habrá 100.000 nuevas personas en la pobreza. El 50% de los niños estarán sin una contención apropiada en su primera infancia, con carencia alimentaria, de calor y cariño. En ese período tan importante comprendido entre el embarazo y los dos primeros años de vida, donde se desarrollan las habilidades y potencialidades cognitivas y socioemocionales del niño y la niña.

¿Quién se hace responsable de ellos?

El estado debe ser el poncho de los pobres y escudo de los débiles, pero un estado fuerte, presente, con respuestas claras y reales. No la ilusión de los anuncios en conferencia, ni el estado de los titulares de prensa. El Estado en territorio, con soluciones claras a problemas reales, que no pueden esperar la burocracia del sistema político. Porque con hambre no se puede vivir.

Y las señales que se envían son confusas.

Los y las trabajadoras de la salud están al límite la presión del día a día: aislamiento, contagios, sobrecarga, contención emocional a los pacientes y a los propios compañeros/as, que el miedo y la angustia le empiezan a ganar la cabeza y el corazón.

Las perillas se abren en los hechos, pero el discurso es “no bajar los brazos” y vemos como todo camina normal.

Para los trabajadores y trabajadoras de la salud algunas imágenes generan dolor, rabia, indignación, porque dejamos todo, muchos hasta dejaron la vida en esta batalla, por brindar la mejor atención con las condiciones que tenemos. Y las señales que recibe la gente es que esta pandemia “ya paso”, así se percibe.

Fuimos a vacunarnos, responsablemente y los números así lo demuestran.

Estuvimos, como sindicato, a diario solucionando con el Ministro y Subsecretario de Salud los problemas que van surgiendo en las jornadas de vacunación.

Nuestro compromiso está, tenés la oportunidad que Uruguay sea ejemplo nuevamente como lo fuimos al principio.

Nunca planteamos desde nuestras filas la cuarentena obligatoria ni la proponemos ahora, pero tienes que mover esas perillas por la salud, pero pensando en la economía de los que menos tienen.

Pensá en los trabajadores de la salud, en toda la población, tenés la oportunidad de demostrar que realmente gobernas para todos y todas.

Respaldamos el grupo asesor de científicos. Consideramos que fue un gran acierto del Poder Ejecutivo convocar a este grupo de expertos como asesores, porque la política necesita a la academia, por eso el gobierno debería escuchar atentamente a lo que indica el GACH y al PIT-CNT, en nombre de todos los trabajadores y trabajadoras, que somos quienes primero sentimos las consecuencias de las políticas.

Hay que dejar lado la política chica, es hora de levantar la mirada y pensar en todas y todos los uruguayos.

Presidente tiene la palabra.

ES AHORA.

 
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Publicado por en 18 marzo, 2021 en Comisión Prensa y Propaganda

 

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